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LAT- El boxeo mexicano toma nuevamente protagonismo con dos combates que prometen cruces cargados de riesgo y es en la semana del 5 de Mayo.
David Benavídez sube al peso crucero para buscar arrebatarle los títulos del AMB y OMB a Gilberto Ramírez, quien espera sorprender propinándole su primera derrota al ‘Monstro Mexicano’. Mientras que en la coestelar Jaime Munguía va contra la estrella en ascenso, Armando Reséndiz, en busca del campeonato mundial de peso supermediano de la AMB.
Para Benavídez representa la posibilidad de convertirse en campeón mundial en una tercera división; para Ramírez, la defensa de su posición en las 200 libras frente a un rival que llega invicto y con impulso.
La velada se disputará el sábado, 2 de mayo, en el T-Mobile Arena de Las Vegas (5 p.m. PT, PPV.com).
“Es un gran momento para mi vida, para mi carrera”, explicó Benavídez durante una videollamada. “Lograr otro título en otra división es algo muy grande. Ya tengo cinco meses entrenando, me siento 100% listo para este reto”.
El ascenso de Benavídez al peso crucero añade algo de incertidumbre. Aunque reconoce el poder físico de la división, confía en su adaptación.
“Esa pegada en 200, imagínate, antes eso era heavyweight. Tengo que tener mucho cuidado, pero siento que mis reflejos y mi movimiento van a marcar la diferencia”, señaló el peleador de 29 años, quien espera posicionarse como el nuevo rostro del boxeo en fechas históricamente dominadas por Saúl Álvarez.
“Yo creo que ya la era de Canelo ya pasó, yo quiero ser la cara del boxeo. Esta pelea me motiva mucho porque es algo que he querido toda mi vida”, afirmó Benavídez.
Ambos se conocen bien, pues Benavídez compartió extensas sesiones de sparring con ‘Zurdo’ Ramírez durante años.
“Trabajé con él desde los 17 hasta los 23, hicimos como 200 rounds. Lo conozco muy bien, sé sus fortalezas y debilidades, y voy a usar todo eso en la pelea”, explicó.
Ramírez no menosprecia ese antecedente, por el contrario, lo relativiza.
“Todos cambian, como peleador y como persona. Fue hace mucho tiempo, pero creo que esta será mi mejor versión”, comentó Ramírez.
A sus 34 años, Ramírez llega con un recorrido amplio y dos títulos en la categoría, pero sin perder ambición.
“Yo también tengo hambre de triunfo. Va a ser una excelente pelea y voy a dar la sorpresa”, aseguró el ‘Zurdo’. “Soy un boxeador joven pero experimentado”.
El sinaloense anticipa una pelea frontal, lejos de especulaciones tácticas.
“¿Paciencia o guerra? Guerra. Es lo que vamos a dar a la gente”, dijo. “La amistad se olvida al primer campanazo, solo importa ganar”.
Desde la esquina de Ramírez, el entrenador Julian Chan subrayó la magnitud del evento y la preparación específica para Benavídez.
“No se vuelve más grande que esto, dos mexicanos en el fin de semana de Cinco de Mayo”, señaló el entrenador. “Entrenamos específicamente para este rival. En la mañana analizamos lo que hace Zurdo, en la noche estudiamos a David”.
Chan no descarta ningún escenario.
“Esta pelea puede ir de cualquier forma, basado en lo que he visto en el sparring. Estamos preparados para los 12 rounds, pero si podemos terminar antes, mejor”.
El combate también se inserta en un contexto más amplio, con la búsqueda de nuevas figuras y rivalidades en la élite del boxeo actual. Benavídez, que ha mencionado nombres como Dmitry Bivol o Artur Beterbiev, insiste en que su carrera no depende de una sola pelea, pero sí entiende el peso simbólico de esta.
Ramírez, por su parte, llega tras reconstruir su camino luego de su derrota ante Bivol, una experiencia que, según su equipo, fortaleció su carácter.
“Las cosas más valiosas vienen después del dolor”, reflexionó Chan. “Mira lo que ha hecho desde entonces, volvió a ser campeón del mundo”.
Sin declaraciones incendiarias ni promoción basada en rivalidad personal, Benavídez y Ramírez han construido una expectativa distinta.
“Voy a pelear con cuidado, pero quiero el nocaut”, advirtió Benavídez.
“Voy a salir victorioso”, respondió Ramírez.
El ‘Toro’ no es uno del montón; Munguía va por el resurgimiento
Jaime Munguía y Armando ‘Toro’ Reséndiz se presentan como un enfrentamiento con dinámica propia.
Para Reséndiz, la oportunidad marca un punto de continuo ascenso en su carrera. Ya no es el “otro peleador”, sino un nombre emergente, un peleador con responsabilidades mayores dentro de una función importante.
“Es un gran honor. Sabemos que las peleas entre compatriotas pueden dar un gran espectáculo, me siento muy contento por estar en estas grandes carteleras”, explicó Reséndiz. “Es una responsabilidad más, un gran compromiso, me motiva mucho a seguir dándolo todo arriba del ring”.
El ‘Toro’ asume que enfrentará a una versión exigida de Munguía, marcada por sus combates recientes.
“Yo creo que puede ser muy peligroso porque viene con todo, siempre nos preparamos para ver la mejor versión de cualquier oponente”, señaló.
En su recorrido, Reséndiz reconoce peleas que lo impulsaron a este punto, tal como fue la victoria sobre Caleb Plant en 2025, pero mantiene el enfoque en lo inmediato.
“Esto también es de ellos”, dijo sobre su familia. “Siempre han estado en altas y bajas, este paso es un triunfo ya”.
Del otro lado, Munguía llega con la necesidad de reafirmarse. Su proceso reciente ha incluido ajustes importantes, tanto en el ring como en su entorno de trabajo.
“Es un gran reto en mi carrera, sin duda, pero lo vamos a lograr”, afirmó el tijuanense, quien en el último año ha trabajado bajo la dirección de Eddy Reynoso, en un proceso que, según explica, ha impactado en distintos aspectos.
“Es muy importante el apoyo que me dan, tanto en lo mental como en lo físico y en lo boxístico. Me han ayudado bastante”, comentó Munguía. “Son cosas que se van corrigiendo en el gimnasio, errores que cometes y que hay que mejorar sobre la marcha”.
En lo táctico, Munguía anticipa un combate que exigirá control desde el inicio.
“Cuidarnos de su presión, mantenerlo con el jab, manejar la distancia y también salir a buscar el nocaut. Vamos a ver cómo se va desarrollando la pelea y ajustar la estrategia”.
Pelear en el fin de semana de Cinco de Mayo añade un incentivo adicional.
“Pelear en una fecha tan importante para los mexicanos siempre te da una motivación extra”, explicó Munguía.
Para Munguía, el combate ante Reséndiz representa la posibilidad de volver a posicionarse en la conversación por títulos y abrir nuevas rutas en su carrera.
“Volver a ser campeón del mundo sería un gran logro en lo personal y en lo profesional. Eso es lo que importa ahora, y después de ahí se pueden abrir muchas cosas”.