Dos décimas decidieron el segundo asalto de 48 minutos de las Finales de Conferencia Oeste. Los Phoenix Suns tomaron un 2-0 de ventaja tras sobrevivir al apretón de Los Angeles Clippers en el último cuarto y ganar por un ajustado 104-103 gracias a un increíble alley-oop entre Jae Crowder y DeAndre Ayton, que la hundió para desatarla locura en las gradas de Arizona en un final marcado por las constantes revisiones de los árbitros.

Los colegiados, pese a su meticulosidad, se cargaron el ritmo de un encuentro trepidante que se solucionó tras varios intercambios de golpes épicos y errores monumentales. Los últimos 90 segundos de partido, para entender el desfase de las revisiones, duraron 33 minutos reales: hubo cinco revisiones y cinco canastas en esa minúscula fracción de partido

Paul George empezó esa media hora con una cagada de juvenil, pasando el balón desde la banda a un Ivica Zubac que, como pívot, no esperaba tener la responsabilidad de recibir ese balón con el encuentro en juego. El balón rebotó en la espalda del pívot, pero Ayton no logró cazarlo y la primera revisión de los árbitros le dio otra oportunidad a los Clippers.

Los angelinos supieron remar a contracorriente y sobrevivieron a los golpes de Phoenix, liderados por un inspirado Cameron Payne, autor de 29 puntos y 9 asistencias, su máxima anotación en su carrera profesional. El base, sustituto de Chris Paul en el quinteto inicial, no fue factor decisivo en los 90 segundos finales ya que recibió un tapón de Zubac y luego falló el tiro de tres de la victoria.

De por medio, Devin Booker tuvo la sangre fría de contestar a una contra perfecta de George y los Clippers, que se pusieron por delante a falta de tan solo 30 segundos por disputarse (100-101): hacía 9 partidos y 27 días que los Suns no iban por detrás en el último período.

La estrella de Phoenix, pese a la novedad de verse uno abajo, contestó con una ejecución perfecta de una jugada preparada por Monty Williams, y en apenas 3 segundos los Suns recuperaron el liderato (102-101 a falta de 27 segundos).

George, que dio una de cal y otra de arena en la secuencia final, contestó de nuevo al astro rival con un precioso tiro de media distancia, un recurso que ha recuperado mucho peso en estos playoffs.

Con 21 segundos, la presión pasó de nuevo a Phoenix, que perdió el balón en una reglamentaria pero mala decisión arbitral en el siguiente ataque –Beverley tocó la pelota de Booker y desvió su trayectoria, pero fue el local quién rozó el último el esférico, en lo que en cualquier cancha infantil hubiera sido balón para el atacante–.

George dispuso entonces de dos tiros libres, y cuando parecía que iba a colgarse la medalla de héroe falló los dos tiros libres de la sentencia. Payne falló de tres pero otra revisión confirmó la posesión de los Suns con nueve décimas en el casillero. Entre revisión y revisión, Williams tuvo un tiempo muerto gratuito que aprovechó para trenzar el brillante alley-oop desde la banda entre Crowder y Ayton.

A los árbitros todavía les quedó ánimo para revisar una y otra vez la jugada y dar a los Clippers siete décimas de reloj para intentar un milagro. Pero ya estaba cantado y hecho: la de Ayton será una de las canastas del año y, probablemente, de la década.

Los 90 segundos trepidantes resolvieron un encuentro muy igualado en que Payne y Ayton, que terminó con 24 puntos y 14 rebotes, bailaron a los Clippers. Los angelinos llegaron vivos gracias a George, que terminó con 26 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias tras anotar un solo triple en ocho intentos. Reggie Jackson, con 19 tantos, puso sus fogonazos y Zubac jugó también en la fina línea entre héroe y villano con 14 puntos y 11 rebotes, incluido un tapón que permitió el intento de remontada final

Booker, con 20 puntos, 5 asistencias y la nariz ensangrentada tras un codazo involuntario de Patrick Beverley, que pagó el mismo precio minutos después, lideró los mejores minutos de Phoenix en el tercer cuarto.

Los locales llegaron a dominar por 9 puntos con el 63-54 en el ecuador del cuarto. Al descanso, la diferencia era mínima, 48-47 a favor de unos Suns que supieron sufrir y lograron sobrevivir gracias al milagroso mate tras alley-oop de Ayton.

Una jugada para ponerse en bucle, una jugada que puede decidir quién será finalista de la NBA. De momento, el 2-0 traslada la presión a los Clippers en su feudo de Los Ángeles.