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Los Lakers han resuelto de forma rápida y contundente una de sus principales prioridades para el verano: asegurar la continuidad de Austin Reaves. Según informó Shams Charania, la franquicia angelina ha alcanzado un acuerdo de renovación con el escolta por 185 millones de dólares y cuatro temporadas, con una opción de jugador incluida en el último año.
Se trata de un contrato histórico, ya que convierte a Reaves en el jugador no seleccionado en el Draft mejor pagado de la historia de la NBA, superando los 130 millones de dólares que Fred VanVleet firmó con los Houston Rockets en 2023.
El nuevo convenio colectivo y la presión del mercado terminaron por acelerar la decisión de los Lakers, que se vieron obligados a cerrar la operación antes del inicio de la agencia libre. A sus 28 años y tras cinco temporadas en la NBA, Reaves apenas había acumulado 41 millones de dólares en ganancias debido a su condición de undrafted. Además, según The Athletic, los Brooklyn Nets estaban preparados para ofrecerle un contrato de 178,5 millones de dólares si no renovaba durante el periodo de negociación exclusiva con su equipo.
En la práctica, los Lakers debían elegir entre ofrecer a Reaves un contrato máximo o arriesgarse a perder a uno de sus pilares sin recibir compensación alguna. La decisión fue clara. En la organización consideran que es el socio ideal para Doncic y una pieza fundamental para el futuro del proyecto. De hecho, según Dan Woike, ni siquiera contemplaron incluirlo en hipotéticas negociaciones por Giannis Antetokounmpo.
La renovación de Reaves representa únicamente el primer movimiento de un verano que promete ser intenso en Los Ángeles. La franquicia todavía debe resolver la situación contractual de otros ocho agentes libres, entre ellos LeBron James, con quien ya mantuvo conversaciones en los días previos al Draft. Además, los Lakers continúan negociando con jugadores como Rui Hachimura, DeAndre Ayton y Marcus Smart antes de que finalice el periodo exclusivo para renovar a sus propios agentes libres.
Más allá de las decepcionantes actuaciones del equipo en los dos últimos playoffs, el impacto de Reaves sobre la pista resulta incuestionable. Junto a Luka Doncic ha formado la pareja anotadora más productiva de la NBA, con una media conjunta de 56,8 puntos por partido. Y aunque defensivamente podría parecer una combinación vulnerable, los Lakers reciben 5,7 puntos menos por cada 100 posesiones cuando ambos comparten minutos en cancha.